10 cosas divertidas que hacer en Nápoles en invierno
Visitar Nápoles en invierno resultó ser una gran idea. Como la ciudad está en el sur de Italia, tiene inviernos suaves. Además, los precios son más bajos y hay mucho menos turistas.
En cuanto a patrimonio, Nápoles rivaliza con Roma. Hablamos de capa tras capa de historia y arte. Además, las extraordinarias maravillas de Pompeya y Herculano están a un paso. ¡Y no nos olvidemos de la espléndida costa Amalfitana y de Capri!
Aunque Nápoles es un tanto complicada, a nosotros nos pareció segura. Caminamos por todas partes y a toda hora. Y finalmente, ¡la comida napolitana está en otro nivel!
Piérdete por las calles de Nápoles
Nuestra actividad favorita en Nápoles es caminar sin rumbo por el Centro Storico (casco antiguo). La zona entre Via Toledo, Plaza Garibaldi, Via Foria y Corso Umberto I es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Caminar por la calle San Gregorio Armeno es imprescindible. Arcos, balcones y fachadas tradicionales se levantan en este estrecho callejón medieval, famoso por los belenes que se venden todo el año. Muy cerca, la calle Spaccanapoli, con sus iglesias y tabernas, ¡está poblada de gente local gritando!
No olvides visitar el Quartieri Spagnoli (barrio español). Este barrio del siglo XVI cuenta con innumerables museos, iglesias, tiendas artesanales, murales, mercados y napolitanos. Necesitarás al menos un día completo en Nápoles para verlo todo.

Visita tres iglesias históricas
Hay más de 400 iglesias históricas en Nápoles. Visita al menos tres. La Capilla y Museo de Sansevero, en el centro, es famosa por sus esculturas de mármol. El Cristo velado es de una belleza apabullante.
El Complesso Monumentale di Santa Chiara es un monasterio del siglo XIII con unos jardines espléndidos. Los azulejos pintados a mano son preciosos y el ambiente sereno y tranquilo.
Los locales llaman a la catedral Duomo di San Gennaro porque guarda la sangre del santo. El templo gótico del siglo XIII conserva en su interior mosaicos del siglo IV y toneladas de arte. Los napolitanos vienen aquí a rezar, así que sé respetuoso.

Conoce la ciudad subterránea
A unos 40 metros bajo el centro encontrarás túneles largos, acueductos antiguos, refugios antiaéreos, catacumbas y cavernas. Hay dos entradas: una en Piazza San Gaetano y otra en Piazza Trieste e Trento, a unos 2 km al sur.
Paga la entrada de 10 euros y prepárate para sorprenderte. Hicimos el tour guiado y no podíamos creer lo que veíamos.
No hay de qué preocuparse: los pasajes son amplios, ventilados y seguros. Tardamos unos 90 minutos en recorrer la historia oculta de Napoli Sotterranea. Al salir, camina por Via Tribunali, una de nuestras calles favoritas de la ciudad.

Aprende historia en un museo
Pasamos un par de horas dentro del Museo Arqueológico Nacional. El palacio del siglo XVII alberga una enorme colección de arte y objetos antiguos, incluyendo momias egipcias.
Su colección de piezas y esculturas procedentes de Pompeya y Herculano es la mejor del mundo. Vimos literalmente miles de mosaicos y pinturas desenterradas de las casas sepultadas cuando el Vesubio erupcionó en el año 79 d.C.
Allí se encuentra la escultura de la antigüedad más grande del mundo: el Hércules Farnesio, del año 222 d.C. Cerca verás el Atlas Farnesio y el Toro Farnesio. No te pierdas el extraordinario Mosaico de Alejandro, recuperado de Pompeya.

Visita un palacio lleno de Caravaggio y una estación de metro surreal
Via Toledo es la elegante calle que divide el Barrio Español y el Casco Antiguo. A lo largo de esta vía peatonal encontrarás palacios, museos, tiendas y todo tipo de restaurantes. Puedes caminar a cualquier hora.
La colección más impresionante de frescos de Caravaggio del mundo se encuentra en el Palacio Zevallos Stigliano. Busca la famosa pintura ‘El martirio de Santa Úrsula’ de 1610.
A dos calles del palacio está Toledo, la estación de metro más espectacular de Italia. Sube y baja las escaleras admirando los murales icónicos de William Kentridge y Robert Wilson. Fíjate también en las fotografías de Achille Cevoli y Oliviero Toscanini. ¡Incluso hay un detector de rayos cósmicos!

Ve de compras en un palacio elegante
Desde la estación de metro camina un poco hacia el sur hasta llegar a la Galleria Umberto I. Este centro comercial de 1891 es uno de los más majestuosos del mundo. Nos recordó a la Galleria Vittorio Emanuele II de Milán.
Entra y levanta la vista para admirar su enorme pero delicado techo de hierro y cristal. Verás detalles de estilo modernista, barroco y renacentista.
Al salir, camina una calle al este hasta el Castel Nuovo. El Rey de Sicilia lo construyó en 1284, y Fernando de Aragón añadió el gran arco en el siglo XV. Entra al castillo y disfruta de vistas épicas al mar y más allá.

Disfruta de un espectáculo en un teatro histórico
La Piazza del Plebiscito es la plaza más grande de la ciudad. En una esquina se encuentra el Teatro di San Carlo, inaugurado en 1737. Es la ópera más antigua del mundo y una auténtica joya. Aquí puedes consultar los espectáculos y eventos del teatro.
Al salir, disfruta de un delicioso café en el Gran Caffè Gambrinus. Te unirás a nombres como Oscar Wilde, Jean-Paul Sartre y Ernest Hemingway.
El Palacio Real de Nápoles preside la plaza. Construido entre el siglo XVI y 1858, es el más grandioso de la ciudad.

Contempla las vistas desde un castillo
Vomero es la colina que domina Nápoles. La mejor forma de subir es en el Funicular Centrale Augusteo de 1929, frente a la Galleria Umberto I. Sube hasta Piazza Fuga.
Nos encantan los jardines de Villa Floridiana, junto a la plaza Fuga. Pasea por las elegantes Via Luca Giordano y Via Alessandro Scarlatti. El Mercatino di Antignano es el mejor lugar para comprar y comer.
El Castel Sant’Elmo ofrece vistas inolvidables del Vesubio, Capri, Isquia y la península de Sorrento. Dentro del castillo está el Museo Novecento, con su colección de arte del siglo XX.

Únete a las fiestas
Pasa la Navidad y el Año Nuevo en Nápoles y vive una experiencia inolvidable. Toda la ciudad se ilumina y todos están felices y relajados.
Pasamos horas comiendo y paseando por los mercados al aire libre en Piazza Municipio, Piazza Bovio y Piazza Dante. No dejes de probar el auténtico Panettone, Struffoli y el pastel Fiocco di Neve. ¡Tendrás que caminar mucho para quemar las calorías extra!
Si puedes, quédate hasta el 6 de enero para la Epifanía. Todos acuden a Piazza Mercato para ver el festival de la Befana. El Carnaval, con sus procesiones y fiestas, también es un excelente momento para visitar Nápoles.

Sal de la ciudad
Sin duda, el invierno es el mejor momento para visitar Pompeya. Te recomendamos pasar una noche en el Hotel Forum, frente al parque arqueológico, y continuar al día siguiente a Herculano.
Ambos lugares te dejarán atónito, así que no te apresures y disfruta. Si tienes tiempo, continúa hacia Sorrento, Positano o Amalfi. Pasamos cinco días en la zona y no queríamos irnos.
Otra opción es ir a Capri. Los ferris desde Sorrento a Capri tardan solo media hora. Para ser honestos, las playas no son las mejores, pero su arquitectura y ambiente son fascinantes.

Dónde alojarse en Nápoles
Nuestro hotel favorito en Nápoles es el Eurostars Hotel Excelsior. Este majestuoso palacio de 1908 tiene una excelente relación calidad-precio en invierno. Siempre reservamos una habitación con vistas al mar.
Nos alojamos una noche en el Hotel Nunú porque al día siguiente teníamos que tomar un tren temprano. Es muy cómodo y está idealmente ubicado cerca del centro y de la estación.
Si puedes darte un lujo, hazlo en el Grand Hotel Parker’s, el mejor de la ciudad. Una noche fuimos a cenar allí y nos sentimos como reyes.



